Tras la eliminación de Alemania, la prensa en alemán ha seguido muy pendiente del Mundial. Ha destacado el papel de México, ha criticado decisiones de Brasil y comentado el tema de la tarjeta roja y la FIFA.La eliminación de Alemania no ha mermado el interés de la prensa en lengua alemana por el Mundial de 2026. Los medios continúan analizando el torneo, desde el rendimiento de las selecciones latinoamericanas hasta la polémica por la decisión de la FIFA de anular la tarjeta roja al estadounidense Folarin Balogun. La agencia alemana dpa destacó la actuación de México pese a su eliminación frente a Inglaterra. “Los mexicanos se despidieron del Mundial, tras Canadá como segundo anfitrión eliminado del torneo ampliado, después de sucumbir ante la enorme resistencia de los Three Lions. Lo hicieron entre lágrimas, pero también con orgullo y grandes elogios del vencedor”. La agencia citó además las palabras del inglés Jude Bellingham: “Hay que quitarse el sombrero ante México”. También Die Zeit elogió el espectáculo ofrecido en el estadio Azteca: “Inglaterra desafía la altitud, una tarjeta roja y el empuje de más de 70.000 aficionados mexicanos, y gana uno de los partidos más espectaculares de este Mundial”. ¿Contra Paraguay? La eliminación de Alemania a manos de Paraguay provocó duras críticas en la prensa alemana. Sportschau, el programa deportivo de la televisión pública ARD, comenta: “La selección alemana vuelve a marcharse pronto de un Mundial. El seleccionador Julian Nagelsmann lamenta una derrota ante un equipo que recurrió a ‘recursos sencillos’. Pero su propio equipo no tuvo ningún recurso”. La Süddeutsche Zeitung es aún más severa: “La eliminación de Alemania en la fase de grupos ya casi era costumbre. ¿Pero en dieciseisavos de final? ¿Contra Paraguay? En cierto modo, resulta incluso más vergonzoso que el desastre de 2022, cuando también hubo mucha mala suerte”. Brasil tampoco escapa a las críticas tras su eliminación. Die Welt escribe sobre el final de la etapa de Neymar en la selección: “En este torneo, Neymar, que ahora juega de nuevo en el Santos, tampoco fue de gran ayuda para su equipo. Primero estuvo de baja por una lesión en la pantorrilla y luego solo disputó dos breves apariciones. Incluso su convocatoria para el Mundial ya generó debate. El seleccionador Carlo Ancelotti la justificó por la enorme experiencia del delantero. Aun así, Brasil deberá esperar al menos otros cuatro años para conquistar un título mundial que se le resiste desde 2002. Y, esta vez, ya sin Neymar”. Sportschau también pone el foco en la fuerte presencia de entrenadores argentinos. “Nada menos que seis seleccionadores en este Mundial son argentinos: es, con diferencia, la nacionalidad más representada”. El medio destaca el duelo entre Mauricio Pochettino y Gustavo Alfaro y recuerda que “Ecuador, Colombia, Uruguay y la propia Argentina, tres veces campeona del mundo, también están dirigidos por técnicos argentinos”. “Una desfachatez sin límites” La decisión de la FIFA de retirar la suspensión a Folarin Balogun ha generado una oleada de críticas en los medios de lengua germana. El diario suizo Tages-Anzeiger escribe: “El corazón futbolero dice: ¡es un escándalo! La FIFA convierte la tarjeta roja del delantero estadounidense Balogun en una suspensión condicional, al parecer por presión de Donald Trump. El mensaje es claro: los poderosos y las superestrellas reciben protección”. En la misma línea, la Aargauer Zeitung destaca: “Que Infantino vuelva a inclinarse ante el premiado con el Nobel de la Paz Donald Trump alimenta aún más las acusaciones de corrupción. El presidente estadounidense pidió a su amigo y presidente de la FIFA, Gianni Infantino, que levantara la sanción. Todo apunta a que Infantino impulsó después esa decisión. Y eso es una desfachatez sin límites”. Más allá de los resultados, Sportschau identifica una tendencia táctica que, a su juicio, explica las dificultades de muchas selecciones favoritas. “El análisis de video y los métodos modernos de entrenamiento hace tiempo que dejaron de ser un privilegio de las grandes potencias. Incluso las federaciones más pequeñas preparan los partidos al detalle, estudian al rival, cierran los espacios y golpean al contraataque. La tendencia apunta a sistemas muy replegados, como el 4-4-2 o el 5-4-1, con dos líneas muy compactas que apenas dejan espacios entre líneas”. (gg/ms)