Los hospitales de la capital alemana reportan un creciente número de incidentes sospechosos que incluyen ciberataques, vuelos de drones e incendios provocados. Expertos advierten que los centros sanitarios son un blanco.La Asociación de Hospitales de Berlín (BKG) ha emitido una alerta que describe una serie de incidentes “aparentemente inexplicables” en hospitales y centros de salud de la capital de Alemania. Estos van desde incursiones de drones sobre instalaciones hospitalarias y ciberataques, hasta incendios intencionados. La BKG afirmó que los servicios de seguridad e inteligencia alemanes han clasificado al menos algunos de estos ataques como posibles actos de guerra híbrida. La protección de las instalaciones sanitarias ya no es un asunto puramente interno de los hospitales, sino una tarea que debe abordarse conjuntamente con los servicios de seguridad, según la BKG. Por razones de seguridad, la BKG declaró a DW que no podía revelar con exactitud dónde se produjeron los incidentes a los que se refiere en el comunicado. La creciente amenaza híbrida había impulsado a dicha asociación a concienciar a los hospitales berlineses para que establecieran medidas de autoprotección eficaces, afirmó. En Berlín, hay más de 80 hospitales, entre ellos la clínica universitaria Charité, la mayor de Europa, que ofrece asistencia integral y realiza investigaciones de vanguardia. Explosiones, incendios provocados y ciberataques En noviembre, una poderosa explosión dañó severamente el hospital Vivantes, en el sur de Berlín. Unas horas más tarde, se declaró un incendio en la entrada del hospital Charité, en el céntrico distrito de Berlín-Mitte. En ambos casos, los incidentes dañaron zonas destinadas al tratamiento de pacientes con cáncer. Esto llevó a los servicios de seguridad del Estado a iniciar una investigación por sospecha de incendio provocado con motivos políticos. Durante el verano, se informó de seis incendios distintos en el sótano del Hospital del Ejército Alemán (BWK) de Berlín, también en Berlín-Mitte. Citando fuentes de seguridad, el periódico BZ informó que se especulaba con una posible conexión con el trato dispensado a soldados ucranianos en dichas instalaciones. La Oficina de Protección a la Constitución (BfV) dijo a DW que por el momento no observa “ningún aumento de actividades [híbridas] por parte de servicios de inteligencia extranjeros u otras agencias de potencias extranjeras en relación con hospitales”. Sin embargo, señaló que los hospitales han sido blanco de varios actores del cibercrimen en los últimos años y agregó que está investigando una serie de ataques de ransomware por parte de presuntos actores del cibercrimen ruso en Alemania. Se trata de un tipo de software malintencionado que los ciberdelincuentes usan para “secuestrar datos” a cambio de un rescate. “Cada vez hay más indicios de que la línea entre el ciberespionaje y el ciberdelito se está difuminando. Normalmente no se puede demostrar con claridad una conexión directa con las agencias estatales rusas”, afirma el comunicado de BfV. Los hospitales son blanco fácil para la extorsión y la violencia Manuel Atug, fundador de AG Kritis, una asociación de expertos dedicada a mejorar la seguridad informática y la resiliencia de las infraestructuras críticas en Alemania , declaró a DW que los hospitales tienen más probabilidades de ser blanco de ataques de ransomware que extorsionan que los actores estatales. “Es una cuestión de dinero”, afirmó. “Hemos visto asaltos a hospitales recientemente, y también ha habido vuelos de drones sobre hospitales”, dijo Atug. Los hospitales siempre han sido blanco de ataques porque están mal preparados, en gran medida por falta de inversión, según Atug. Esto afecta especialmente a las clínicas más pequeñas. Atug también habló de una “creciente disposición a utilizar la violencia contra quienes intentan ayudar”, lo que vinculó con la desinformación difundida en línea. En 2024, se registraron 683 casos de violencia contra bomberos en toda Alemania, con 1.012 personas afectadas. Y se registraron 2.042 casos de otros rescatistas, según datos de la Oficina Federal de Policía Criminal de Alemania. Un reciente sabotaje a líneas eléctricas en el suroeste de Berlín a principios de año dejó a unas 100.000 personas sin calefacción, electricidad, ni internet durante varios días, en medio de gélidas temperaturas. El grupo extremista de izquierda Vulkangruppe (Grupo Volcán) se atribuyó la responsabilidad del ataque; sin embargo, las investigaciones aún continúan. Larga lista de problemas de seguridad Felix Neumann, experto en extremismo y contraterrorismo de la Fundación Konrad Adenauer, cercana al partido gobernante de centroderecha Unión Demócrata Cristiana (CDU), dijo que Alemania todavía “tiene mucho por hacer” en términos de proteger la infraestructura crítica ante actores criminales. La BKG afirmó que Berlín ya está avanzando en la dirección correcta con su Plan Marco de Defensa Civil de Hospitales (ZVKH) presentado en el verano de 2025. En octubre de 2025, el Instituto Hospitalario Alemán y el Instituto de Negocios Sanitarios publicaron un estudio que identificó una larga serie de problemas de seguridad, incluida la escasez de personal, la falta de ciberseguridad y de seguridad sobre el terreno, puntos de acceso sin vigilancia y una preparación en gran medida inadecuada para posibles amenazas químicas, biológicas, nucleares y militares. El estudio concluyó que la capacidad de almacenamiento de medicamentos, hemoderivados y energía de emergencia actualmente solo es suficiente para tiempos de paz. Estas vulnerabilidades también se aplican a centros de rehabilitación, residencias de ancianos y clínicas psiquiátricas. Estimó que se necesitarían 2.700 millones de euros (3.200 millones de dólares) y unos costes operativos adicionales de 670 millones de euros al año para proteger a los hospitales de Alemania del actual nivel de amenaza de ciberataques y actos de sabotaje. El 29 de enero, el Bundestag aprobó una nueva ley paraguas, la “KRITIS-Dachgesetz”, para reforzar la protección de la infraestructura crítica, incluidos los sistemas informáticos y las telecomunicaciones, en medio de un aumento de los ataques y el espionaje en Europa. Los potenciales atacantes no deberían poder acceder a información sobre datos sensibles y vulnerabilidades, por ejemplo, la ruta precisa de las líneas eléctricas, algo criticado por el Grupo de Trabajo Kritis. En un comunicado, el Departamento del Interior del estado de Berlín declaró a DW que persiste un alto nivel de riesgo abstracto en Berlín. Esto se debe tanto a la intensificación de las actividades de espionaje y sabotaje por parte de los servicios de inteligencia extranjeros, en particular los rusos, como a la creciente amenaza de grupos extremistas. “Tanto actores anticonstitucionales como servicios de inteligencia están involucrados en actividades destinadas a perturbar el orden público, atacar la capacidad de acción del Estado y sembrar el miedo y el terror entre las personas, instituciones y empresas afectadas”, señala el comunicado. (cp/rml)