Un investigador del Instituto Max Planck desarrolló herramientas de realidad virtual y para teléfonos inteligentes que permiten “conocer” a tu yo del futuro. La ciencia detrás de la idea es más sólida de lo que parece.Imagina estar sentado en una habitación virtual y encontrarte cara a cara con una versión de ti mismo diez años mayor: con algunas canas, pero inconfundiblemente tú. No es una fantasía. No es un filtro. Eres tú, una década después, mirándote fijamente. Esa es la esencia de un experimento desarrollado por Jean-Louis van Gelder, criminólogo y psicólogo del Instituto Max Planck para el Estudio del Crimen, la Seguridad y el Derecho, en Friburgo, Alemania. Su equipo acaba de publicar un estudio que demuestra que confrontar a las personas con una versión envejecida digitalmente de sí mismas ―su “yo futuro”― puede reforzar el pensamiento a largo plazo y ayudarlas a actuar para alcanzar sus objetivos. La ciencia del futuro El experimento es engañosamente simple. Los participantes entran en un laboratorio, donde se les toma una fotografía. Después, un software envejece su rostro diez años y los introduce en un entorno de realidad virtual (RV). Allí se miran en un espejo virtual y ven su yo actual, mientras que su versión futura está sentada al otro lado de la habitación. Ambos interactúan: los participantes hacen preguntas y escuchan su propia voz reproducida con un tono ligeramente más grave para reflejar el efecto del envejecimiento. El resultado, según Van Gelder, es que el futuro deja de ser una idea abstracta para volverse más tangible. “Cuando los estados o eventos futuros se vuelven más vívidos en nuestra mente, también es más probable que trabajemos activamente para alcanzarlos”, explica Van Gelder a DW. Tener una imagen mental clara de quién serás facilita dividir un objetivo en pasos concretos y aumenta la motivación para cumplirlos. En el estudio, los participantes fijaron sus propias metas: mejorar su salud, rendir mejor en los estudios, evitar posponer tareas y reducir el tiempo frente a las pantallas. La versión en realidad virtual superó a la desarrollada para teléfonos inteligentes. Aunque ambas herramientas ayudaron a las personas a sentirse más conectadas con su yo futuro, solo la primera demostró ayudarles a alcanzar sus objetivos. ¿Por qué un instituto de criminología estudia el desarrollo personal? La relación con el Instituto Max Planck para el Estudio del Crimen no es casual. El público objetivo original de Van Gelder no eran estudiantes universitarios, sino jóvenes delincuentes. La impulsividad y el pensamiento a corto plazo figuran entre los principales factores que predicen la delincuencia juvenil, explica. Delinquir suele implicar beneficios inmediatos (dinero rápido, estatus o gratificación), pero también consecuencias a largo plazo que suelen ser mucho más graves. Desde esta perspectiva, los delincuentes no son irracionales, simplemente están desconectados de su futuro y le conceden tan poca importancia que apenas lo tienen en cuenta. “Si hablas con algunos de ellos, te das cuenta de que saben que lo que hacen no les conviene”, afirma Van Gelder. El objetivo, entonces, no es dar sermones, sino ayudarles a convencerse a sí mismos utilizando su propio rostro, su propia voz y la imagen de su futuro. ¿Qué se puede probar desde hoy? Para probar el experimento no hacen falta gafas de realidad virtual. El equipo de Van Gelder está desarrollando una aplicación para teléfonos inteligentes que ampliará el acceso a esta tecnología. Mientras tanto, propone un ejercicio mucho más sencillo: preguntarte cómo recordará tu yo del futuro una decisión que estás tomando hoy. Esta práctica, conocida como pensamiento episódico del futuro o viaje mental en el tiempo, es algo que él mismo incorpora a su vida cotidiana. Van Gelder cree que la tecnología podría ir aún más lejos. Imagina un avatar personalizado con inteligencia artificial, alimentado con datos sobre cómo uno habla, piensa y escribe, que actúe como un entrenador personal llegado desde dentro de cinco o diez años. “Puedo ver a tu yo del futuro como tu entrenador del presente”, afirma el experto. Por ahora, sigue existiendo una alternativa mucho más accesible: una hoja de papel, un bolígrafo y una pregunta para reflexionar. ¿Dónde quieres estar dentro de diez años? ¿Qué te diría esa persona del futuro que hicieras hoy? Este artículo es un extracto de nuestro podcast en inglés Science Unscripted. Puedes suscribirte al podcast aquí. (ct/rml)