Urs Fischer hace posible la misión de salvar al Maguncia

Urs Fischer escribió páginas inolvidables con el Unión Berlín. Ahora busca salvar al Maguncia y por el momento parece lograrlo. Pero los escollos pondrán a prueba máxima tanto al entrenador suizo como a su equipo.Urs Fischer lo está haciendo de nuevo. El eterno entrenador, que en su momento llevó al Unión Berlín de la segunda división a jugar en la Liga de Campeones, escribe poco a poco una segunda epopeya, ahora con el amenazado Maguncia. Luego de ver pasar por su banquillo a entrenadores como Jürgen Klopp, Thomas Tuchel, Martin Schmidt y los tocayos daneses Bo Svensson y Bo Henriksen, el club parecía condenado a un descenso irreparable en este torneo. Pero una chispa de genialidad en los pisos directivos del cariacontecido equipo resucitó el recuerdo de lo que Fischer hizo con el Unión Berlín, y hoy las cosas pintan distinto. No es que el Maguncia esté ya salvado, ni mucho menos; de hecho, flota aún (a la jornada 21) en zona de repechaje por la permanencia. No obstante, en el ánimo del conjunto parecen haber pasado dos eras geológicas desde aquella jornada 16 en la que el club cerraba el fondo de la tabla, con apenas 9 puntos y una desastrosa diferencia de goles de -13. Hoy acumula el doble de puntos, y lo que es más importante, saca cuatro a su más cercano perseguidor en los puestos de descenso. Con Urs Fischer llegó la alegría Los efectos de la llegada de Urs Fischer al Maguncia fueron inmediatos. El suizo se estrenó con un espectacular empate a 2, nada menos que contra el todopoderoso Bayern Múnich, en el Allianz Arena. La sensación estuvo a punto de ser perfecta, pero al minuto 87 Harry Kane la evitó de penal, decretándose los números definitivos. Desde entonces, y no sin algún tropezón, la recuperación ha sido consistente: empates contra el St. Pauli y el incómodo Unión Berlín, victoria en duelo decisivo contra Heidenheim, derrota en Colonia, y dos triunfos que han valido oro contra el Wolfsburgo y el RB Leipzig. Silas y Becker pueden ser la clave En principio, Urs Fischer ha hecho uso de su incontestable sapiencia para resucitar a una plantilla desarticulada y desmotivada, transformándola en un grupo competitivo. Con su formación preferida 3-5-2 apostó por una presencia más consistente en la media cancha, en oposición al 3-4-2-1 con el que Henriksen hundía al equipo. Urgidos, entre otras cosas, por la lesión en el talón de su motor ofensivo Benedikt Hollerbach, Fischer y la directiva del Maguncia activaron el mercado de fichajes con dos incorporaciones que podrían ser cruciales. La primera es la del atacante Silas Katompa, que volaba como sucesor de Serhou Guirassy hasta que fue traspasado de manera inexplicable por el Stuttgart al Estrella Roja de Belgrado. A sus 27 años, el congolés podría aportar -al menos en parte- la pólvora que en algún momento garantizaba Jonny Burkhardt. Además, y seguramente a instancias de Fischer, la Bundesliga recuperó al ofensivo Sheraldo Becker, ex del Unión Berlín que en dos años y 46 partidos en España apenas pudo marcar cuatro veces con la Real Sociedad de San Sebastián y el Osasuna de Pamplona. Y es que solo un erudito como Fischer es capaz de comprender el volcánico talento de Becker, capaz tanto de lanzar botellas al aire al ser sacado de la cancha, como de construir relampagueantes acciones ofensivas en la cancha. Partidos difíciles en puerta Becker, en su momento uno de los jugadores más rápidos de la Bundesliga, necesitará un acompañamiento como el que en otras épocas tuvo con el nigeriano Taiwo Awoniyi, en aquel Unión Berlín de Fischer. Es ahí donde el fichaje de Silas podría resultar decisivo, en la ruta del Maguncia hacia la salvación. Eso, sin olvidar al actual pivote ofensivo: el internacional alemán Nadiem Amiri. Con Urs Fischer, la tendencia alcista del Maguncia en este torneo de Bundesliga parece clara. Pero el entrenador deberá sacar todos sus trucos para hacer frente a una serie muy complicada en las próximas jornadas. Luego de enfrentarse al también resucitado Augsburgo, verdugo del Bayern, Urs Fischer y su equipo visitarán al Borussia Dortmund, recibirán al modesto pero bien dirigido Hamburgo, chocarán contra el Bayer Leverkusen en casa de los “aspirinos”, y en la jornada 25 harán los honores al Stuttgart. El camino, como se ve, no es fácil. Pero para un equipo que busca la salvación, toda ruta es cuesta arriba. Y por lo pronto, Urs Fischer parece ser el sherpa ideal para no desbarrancar de nuevo.

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