El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) justificó la medida señalando que casi 1.400 órdenes de detención migratorias no se han respetado.El Gobierno de Estados Unidos comenzó el sábado (15.11.2025) el operativo migratorio “Charlotte’s Web” (“La telaraña de Charlotte”) con el despliegue de la Patrulla Fronteriza en Carolina del Norte, como parte de las crecientes acciones de la administración del presidente Donald Trump en zonas demócratas. La operación en Charlotte, la mayor ciudad de Carolina del Norte, se enfocará en los “criminales extranjeros ilegales” que han llegado a protegerse “con las políticas santuario”, indicó en un comunicado el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que sostuvo que casi 1.400 órdenes de detención migratorias no se han respetado. “Estamos incrementando la aplicación de la ley del DHS en Charlotte para garantizar que los estadounidenses estén seguros y remover las amenazas de seguridad pública. Han habido demasiadas víctimas de criminales extranjeros ilegales”, declaró Tricia McLaughlin, asistente del departamento. El DHS no detalló cuántos agentes desplegó ni el saldo de arrestos de la primera jornada, aunque desde el viernes trascendió que la Administración Trump enviaría a la Patrulla Fronteriza a zonas lideradas por demócratas, como Charlotte y Nueva Orleans, para replicar lo hecho ya en Los Ángeles y Chicago. El inicio de los arrestos migratorios desató protestas en Carolina del Norte, donde viven cerca de un millón de inmigrantes, de los que más de una quinta parte son mexicanos, según datos del American Immigration Council. Líder demócrata acusa a Trump La líder del Partido Demócrata en Carolina del Norte, Anderson Clayton, denunció que “la Patrulla Fronteriza e ICE está actualmente arrestando y robando a miembros de la comunidad de las calles de Charlotte”. “Donald Trump es el responsable de esta atroz acción”, sostuvo Clayton en X. Los agentes fronterizos han estado presentes en las ofensivas desatadas por la Casa Blanca en Los Ángeles, en junio, y Chicago, en septiembre, que dejaron centenares de detenidos y quejas entre los activistas por el uso de fuerza excesiva en los operativos, en donde han disparado a varias personas. Estados Unidos deportó a cerca de 400.000 migrantes en los primeros 250 días de la segunda Administración Trump, que comenzó el pasado 20 de enero con la promesa de la mayor deportación de la historia, según el DHS, que prevé la expulsión de 600.000 en el primer año de gestión. gs (efe, ap)
