De la euforia al peligro: Colonia vuelve a mirar al descenso

Tras un inicio de temporada eufórico, el Colonia se acerca peligrosamente a la zona roja. Su entrenador, Lukas Kwasniok, intenta resistir la tormenta antes del parón de selecciones.”Cuando ascendimos a la Bundesliga, o mejor dicho, cuando el club se puso en contacto conmigo, tenía claro que se trataba de mantener la categoría. Al principio, por supuesto, rendimos por encima de lo esperado y ganamos partidos que ahora nos dan la oportunidad de estar por encima de la línea”. Esas fueron las recientes palabras del entrenador del Colonia, Lukas Kwasniok, ahora que su equipo ha ido cayendo lenta pero constantemente. Y es que, en su momento, este espacio también se volcó a reconocer el afortunado arranque de temporada del club en su regreso a primera división. Entre septiembre y octubre del año pasado, Kwasniok encarnaba la identidad del equipo, la afición lo validaba y los resultados lo revestían como potencial candidado a puestos de competencias europeas. Hoy todo eso se ha ido, y más que nunca, el objetivo que enuncia el entrenador de 44 años prevalece por sobre todas las cosas. A donde sople el viento La racha del Colonia es alarmante: solo dos victorias en los últimos 15 partidos, y un solo punto en los últimos cuatro encuentros, han arrumbado a las “cabras” al puesto 13 de la clasificación; solo dos puntos por encima del puesto 16 que da paso al repechaje de descenso. Claramente, la euforia inicial alrededor de Kwasniok luego de su vanagloriado inicio de temporada ya se esfumó hace tiempo. Pese a estar con la soga al cuello y luchando por evitar la dramática caída, Kwasniok elige una compración algo extraña para ilustrar su situación: “Soy como el gallo en lo alto del campanario”, dijo, “creo que eso lo dijo alguna vez Helmut Kohl”, continuó en referencia al excanciller alemán (1982-1998). En realidad, en su momento Kohl quiso decir con ello que “quien está en la cima de la política es como el gallo en lo alto del campanario”, una frase que Kwasniok se apropia ahora mayormente en un sentido mucho más simple a partir de la volatilidad del gallo, que se orienta según la dirección en la que sople el viento. En su caso, consciente de las azufradas ventiscas que lo dejan viendo hacia el purgatorio del descenso. Mucho por soportar en las diez jornadas restantes de Bundesliga. Urgencia por sumar antes del parón internacional Si bien el entrenador cuenta aún con el apoyo de su directiva, después del preocupante 0:2 contra el Augsbrug el fin de semana pasado la presión se hizo evidente: los directivos del Colonia no dudaron en observar de cerca el entrenamiento comandado por Kwasniok en señal de alerta. El entrenador, por su parte, reaccionó con serenidad y entendimiento: “Cuando pasas un tiempo sin ganar partidos, surgen otros temas. Eso no tiene nada de extraordinario”, dijo. Entretanto, restan tres jornadas previo al parón de selecciones de finales de marzo, a todas luces un guiño a manera de fecha límite antes de tomar cartas en el asunto. De manera inmediata, el Colonia se medirá en el derbi del Rin ante el segundo de la tabla, el Borussia Dortmund de Niko Kovac, una misión con tintes de maldición, pues el conjunto carnavalero no ha logrado sumar puntos cuando se enfrenta contra los punteros de la competencia doméstica. Después del Dormund, los dos choques consecuentes son de alto calibre en la balanza del juicio final: dos rivales directos como el Hamburgo y el Borussia Mönchengladbach en plena exigencia de sumar puntos. “No vamos a maquillar nada, porque al final lo que cuenta son los resultados. En consecuencia analizamos nuestros partidos con rigor y a partir de eso tomamos nuestras decisiones”, dijo el director deportivo Thomas Kessler a la revista alemana Kicker. La ilusión de la primera vez No hay que olvidar que dirigir al Colonia es la primera experiencia de Lukas Kwasniok en la Bundesliga, a sabiendas de que su estapa podría terminar al margen de la entrada de la primavera este 2026. En un ejercicio de autoconciencia, el actual entrenador incluso insunuó que dejaría el barco por cuenta propia de mantenerse en la cuerda floja. Pero este “gallo” del campanario no quita el dedo del renglón y sigue, no obstante, convencido de poder contra el Borussia Dortmund en el horario estelar de la jornada 25 de Bundesliga: “Esta temporada todavía no hemos ganado un partido del sábado por la noche. Entonces ya va siendo hora. En la vida siempre hay una primera vez. Algún día dices tu primera palabra. Algún día vas por primera vez en bicicleta al colegio”, dijo Kwaskiok entre una ráfaga de vientos huracanados que parece no dar tregua en Colonia. (ms)

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