Los inquilinos de grandes ciudades como Berlín sufren abusos por ciertas lagunas legales que permiten eludir las leyes de control de alquileres. El Gobierno tiene ahora previsto introducir nuevas normas.Cualquiera que haya intentado encontrar un departamento de alquiler de larga duración en una de las grandes ciudades de Alemania, sabe que la cosa no está fácil, incluso con ingresos superiores a la media y credenciales impecables. La mayoría de los cientos de anuncios de los portales inmobiliarios en los barrios más cotizados de Berlín, Múnich y Hamburgo son, en realidad, viviendas amuebladas que se rentan por cortos períodos de tiempo. Es la manera de eludir las leyes de control de alquileres, porque al rentar casas con muebles, por básicos que estos sean, se puede pedir mucho más dinero que por departamentos sin amueblar con contratos de larga duración. Un estudio del Investitionsbank Berlin (IBB) muestra que las viviendas amuebladas en Berlín cuestan, en promedio, el doble que el resto. Nuevos planes para el mercado del alquiler Ahora, la ministra de Justicia, Stephanie Hubig, del Partido Socialdemócrata Alemán SPD quiere proteger a los inquilinos de este tipo de abusos. El primer borrador de las propuestas, al que ha tenido acceso la cadena pública ARD, incluye los siguientes puntos: • Los propietarios deben revelar cuánto se ha añadido al alquiler por el mobiliario. El recargo por este equipamiento debe ser “adecuado” al precio de compra y al estado actual. • Se aplicará una tarifa plana del 5 por ciento del alquiler neto (sin incluir los servicios públicos) a las propiedades totalmente amuebladas. • Los contratos de alquiler a corto plazo solo estarán exentos del control de alquileres si se alquilan por un máximo de seis meses o menos. Los inquilinos también deberán indicar por qué desean alquilar a corto plazo. • Los aumentos anuales del alquiler de los denominados “alquileres indexados”, que están vinculados a la tasa de inflación, tendrán un límite máximo del 3,5 por ciento. Aumento de los alquileres a corto plazo y Airbnb Otro gran problema en Berlín es el abuso de la cláusula de uso temporal, que exime a los alquileres a corto plazo de las leyes de protección de los inquilinos y de control de los alquileres. Este tipo de alquileres se han convertido rápidamente en un modelo de negocio: la gran mayoría de quienes alquilan apartamentos amueblados a corto plazo son agencias profesionales con múltiples viviendas que anuncian repetidamente en diversas plataformas. Solo alrededor del 25 por ciento son particulares que, por ejemplo, alquilan su vivienda por un tiempo limitado debido a un viaje o un trabajo en el extranjero. El rápido auge de plataformas de alquiler como Airbnb ha desplazado a los inquilinos de larga duración de Berlín, porque los propietarios prefieren alquilar sus propiedades por días o semanas, ya que resulta mucho más lucrativo y comparable a los precios de los hoteles. Políticas del pasado para abordar la crisis de vivienda Alexander Reisenbichler, politólogo de la Universidad de Toronto y autor del libro Through the Roof: Housing, Capitalism, and the State in America and Germany (Por las nubes: vivienda, capitalismo y el Estado en Estados Unidos y Alemania), cree que las propuestas del Ministerio de Justicia son “un paso en la dirección correcta”, pero no van a solucionar la crisis de la vivienda en Alemania. “Los políticos no están dispuestos a destinar el dinero suficiente para resolver el problema”, dice Reisenbichler a DW. Según explica, Alemania se enfrentó a una masiva crisis inmobiliaria y de asequibilidad en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Aquello se resolvió con políticas ambiciosas y una inversión a gran escala en viviendas sociales, de las que, en 1975, solo en Alemania Occidental, había alrededor de 6 millones. Actualmente, en la Alemania reunificada, esa cifra se ha reducido ahora a solo 1 millón. “Parece que hoy en día no somos capaces de reunir voluntad política y adoptar políticas inteligentes, como hicimos en el pasado”, dice Reisenbichler. “Sé que eso es costoso desde el punto de vista político y financiero, pero marca una diferencia real para la gente, y creo que también es una forma de que los partidos mayoritarios se tomen en serio los problemas de la gente y contrarresten la creciente popularidad del partido AfD”. Escepticismo entre inquilinos y propietarios La Asociación Alemana de Inquilinos (DMB) ha declarado que “acoge con gran satisfacción” el borrador de propuestas, que considera como un proyecto “absolutamente crucial y largamente esperado para mejorar la protección de los inquilinos”. Además, considera que el límite propuesto de seis meses para los alquileres a corto plazo es “un paso en la dirección correcta”, pero exige que se establezcan normas más estrictas sobre el número de alquileres a corto plazo que cada propietario puede ofrecer. En cambio, la Asociación Alemana de Propietarios (Haus & Grund), ha calificado las propuestas del Ministerio de Justicia como “un nuevo ataque al funcionamiento del mercado del alquiler de viviendas” y de “voto de censura” a los propietarios privados. Predice que las nuevas normas relativas a los recargos por los apartamentos amueblados supondrán un aumento masivo de la burocracia y “reducirán la disponibilidad de opciones flexibles de vivienda”. (ms/cp)