¿Dispone Alemania de suficientes reservas de gas?

Hace frío en Alemania. Al fin y al cabo, es invierno. Algunos temen que los sistemas de calefacción puedan dejar de funcionar porque los depósitos de gas solo están al 30 por ciento de su capacidad. ¿Hay que preocuparse?”La ola de frío consume nuestras reservas de gas”, titulaba la revista alemana Focus el pasado domingo. Dos días antes, la televisora ntv ya había sido más específica: “Las reservas de gas alemanas serían teóricamente suficiente para unas seis semanas más”. Y advertía: “Apenas hay margen para recargas adicionales”. La atención sobre las reservas de gas en Alemania es consecuencia de la invasión rusa de Ucrania. En 2022, el Gobierno alemán decidió dejar de comprar petróleo y gas a Rusia. Había preocupación: ¿podría el país saciar su hambre de energía sin el gas ruso? Al año siguiente quedó claro: sí, puede. Fue gracias a la diversificación de las fuentes de importación. El gas procedente de Rusia fue en gran medida reemplazado por importaciones de Estados Unidos y Noruega, entre otros. Al mismo tiempo, se han reajustado las rutas de importación. Por ejemplo, el gas natural licuado (GNL) se importa cada vez más por mar. Las terminales necesarias para esto fueron planificadas, aprobadas y puestas en funcionamiento en un tiempo récord. Reservas suficientes, “en condiciones normales” El invierno en Alemania no había sido tan duro como el actual en muchos años. Así que la cuestión de la seguridad del suministro surge sola. Sin embargo, el Ministerio de Economía y Energía (BMWE) no ve ningún problema. “El suministro de gas está garantizado”, respondió a DW su portavoz de prensa, Susanne Ungrad. Esto se debe a la “bien desarrollada infraestructura de GNL en Alemania y Europa” y al “suministro principal de gas noruego a través de gasoducto”. Fiete Wulff, portavoz de la Agencia Federal de Redes (Bundesnetzagentur), organismo encargado de supervisar las redes energéticas o de comunicación, entre otras, tampoco está preocupado. “Actualmente, no vemos ninguna amenaza para el suministro de gas”, dijo en entrevista con DW. Los niveles de almacenamiento de gas son un indicador importante, pero no el único”, explicó. Al fin y al cabo, “una parte importante de nuestro suministro de gas a través de gasoductos y transportes de GNL proviene de países vecinos”. Incluso para un invierno más duro que el actual, el suministro estaría asegurado. Lo que resultaría realmente crítico serían “eventos disruptivos como ataques terroristas o el fallo de grandes oleoductos de importación”, advirtió. Olaf Geyer, director de Energía para Alemania y Suiza de la consultora especializada Arthur D. Little, tampoco ve preocupante la situación. Preguntado sobre si las reservas son suficientes, responde a DW: “Sí, en condiciones normales, si los períodos de frío extremo no duran más de dos semanas, son suficientes”. Oskar Burmann, de la Asociación Sectorial para la Industria del Gas y el Hidrógeno (DVGW), también tiene palabras tranquilizadoras: “Se han cumplido los requisitos legales de nivel de relleno para las instalaciones de almacenamiento de gas. Además, gracias a la infraestructura existente de GNL y a las nuevas conexiones por gasoductos, la industria del gas está en condiciones de responder a aumentos adicionales de la demanda, incluso a muy corto plazo”. ¿Cómo funcionan los sistemas de almacenamiento? Sebastian Heinermann, director general de la Iniciativa para Almacenamiento de Energía (INES), explica a DW cómo funciona el sistema de almacenamiento de gas. La importación no es estacional, sino que es igual en verano e invierno. “Las importaciones no son flexibles”, resume. El consumo, en cambio, sí es variable. En verano, es bajo: “Si importamos 3,1 TWh (teravatios hora) en un día normal de verano, pero solo consumimos 1,3, por ejemplo, queda una cantidad sobrante”. Y esta, según Heinermann, se exporta en parte, “pero también los almacenamos en gran medida”. Las reservas se van llenando en verano y vaciando en invierno, con lo que amortiguan la variación estacional de la demanda. Subida de los precios en verano Sin embargo, el precio es un problema, según Heinermann. “La opinión unánime de la industria es que el precio del gas fue excepcionalmente alto el verano pasado. Era tan caro que había que pagarlo más caro en verano que al precio que se podría haber vendido en invierno. Esto se llama un spread negativo verano/invierno”. Esto, por supuesto, no es una ley natural, sino el resultado de la oferta y la demanda. Los proveedores de gas solo pueden esperar una asistencia gubernamental limitada en este asunto. El Ministerio Federal de Economía y Energía nos informó que “la recarga de los depósitos debe realizarse mediante mecanismos de mercado”, dice Heinermann. Y la portavoz ministerial, Ungrad, lo confirma a DW: “La intervención gubernamental solo debería ocurrir si aumenta de forma sostenible la seguridad del suministro y no exime de responsabilidad a los participantes del mercado”. ¿Y el año que viene? Cuando se le pregunta sobre la resiliencia del sistema de almacenamiento alemán, el analista de Arthur D. Little, Olaf Geyer, empieza aclarando: “Hay que decir que el sistema energético es mucho más estable hoy que hace tres o cuatro años”. Sin embargo, también ve posibles problemas: “Saldremos del invierno con unos bajos niveles de almacenamiento… y entonces la pregunta es: ¿cómo se repondrán esos niveles?”. Los atractivos precios mayoristas juegan un papel importante aquí “para que la diferencia de precios entre invierno y verano resulte rentable”. Debe haber una diferencia sustancial entre los precios de compra y de venta de gas en verano, que no salga tan rentable revenderlo, para que resulte atractivo el almacenaje. Olaf Geyer también plantea, no obstante, otras exigencias más amplias para asegurar el suministro de gas en Alemania. Pide “más flexibilidad en el sistema”. Esto incluye un almacenamiento más utilizable y una gestión activa de la carga”. Como sea, se necesitan, sobre todo, “fuentes de energía alternativas”, dijo a DW. La electrificación en la producción de calor “ayudaría, por supuesto, a todo el sistema energético”. (lgc/rml)

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