Bayern vs. Dortmund: “El clásico” que paraliza Alemania

Last Updated on octubre 18, 2025 by Deutsche Welle

A lo largo de seis décadas, el llamado “Der Klassiker” ha trascendido las fronteras del deporte para convertirse en un mito del fútbol alemán.El sábado se vivirá otro capítulo de Der Klassiker entre Bayern Múnich y Borussia Dortmund, un enfrentamiento que, más allá de sumar tres puntos, se erige como una de las citas más esperadas del calendario futbolístico alemán. No es simplemente un clásico: es un duelo cargado de contexto, historia y expectativas, donde cada jugada tiene el peso de una tradición que trasciende generaciones. Seis décadas de una rivalidad que va más allá del marcador La denominación Klassiker no es un recurso mediático: es el reflejo de la pugna entre los dos colosos del fútbol germano, que se han repartido buena parte de los trofeos nacionales en las últimas décadas. Enfrentarse hoy significa medirse ante el rival que históricamente representa “el espejo” más fiel, no solo en lo deportivo, sino también en lo simbólico. El primer cruce oficial entre ambos tuvo lugar hace exactamente 60 años, un 16 de octubre de 1965, cuando el Dortmund se impuso 2-0 en Múnich. Desde entonces, el duelo se transformó en el emblema de dos filosofías antagónicas: el poder económico y estructural del Bayern frente a la identidad obrera y pasional del Dortmund. Dos clubes que representan regiones, estilos de gestión y mentalidades opuestas, pero que comparten la misma ambición de dominar Alemania. Estadística, legado y memoria colectiva Hasta hoy, los enfrentamientos entre Bayern y Dortmund suman 138 partidos en todas las competiciones: 67 victorias para el Bayern, 37 para el Dortmund y 34 empates. En el ámbito de la Bundesliga, los números también inclinan la balanza hacia los bávaros, con 54 triunfos de 112 encuentros, frente a 26 victorias del conjunto negriamarillo y 32 empates. El Bayern encadenó seis clásicos consecutivos ganados en liga entre abril de 2019 y abril de 2022, la racha más extensa registrada en la historia del duelo. No obstante, el Dortmund también vivió su época dorada, con cuatro triunfos seguidos entre 2010 y 2012, bajo la dirección de Jürgen Klopp, que revitalizó la competitividad del Klassiker. De hecho, es gracias al doblete logrado en 2012, con liga y copa para los negriamarillos, y posteriormente el giro hacia el Bayern como campeón de la UEFA Champions League en 2013 en Wembley ante, precisamente, Dortmund, que empezó a tejerse la narrativa moderna del Klassiker. Entre las curiosidades estadísticas figura la amarga racha de Lars Ricken, actual director deportivo del BVB, quien no logró ganar ninguno de los 13 clásicos que disputó entre 1996 y 2002. Un reflejo de cómo el peso del Bayern ha condicionado la historia reciente del enfrentamiento. El duelo también ha dejado marcadas goleadas en la memoria colectiva. El 11-1 del Bayern en 1971 continúa siendo uno de los resultados más abrumadores del fútbol alemán. En cambio, la mayor victoria del Dortmund fue el 4-0 sobre el Bayern del 3 de junio de 1967, un símbolo del poder de las abejas en los años sesenta. Ya en tiempos modernos, el 5-2 del Dortmund en la final de la Copa Alemana de 2012, con hat-trick de Robert Lewandowski, consolidó al equipo de Klopp como un digno adversario. Un año después, el Bayern tomó revancha en la final de la Champions, ganando 1-2 y completando el histórico triplete bajo el mando de Jupp Heynckes. Cada generación recuerda su propio Klassiker: el 4-4 de 1983, el 3-2 del Dortmund en 2018 o el 5-0 del Bayern en 2019. Todos distintos, todos intensos. Porque este enfrentamiento no se mide solo en goles, sino en emociones. El Klassiker es una experiencia compartida que combina épica, orgullo y pasión. Un choque estelar El contexto actual hace que el duelo del sábado tenga un sabor especial. El Bayern llega como líder de la Bundesliga, con una plantilla repleta de estrellas y un ataque que vuelve a funcionar con precisión quirúrgica. Contará además con Luis Díaz como uno de los focos y nuevas estrellas del conjunto bávaro. El Dortmund, en cambio, atraviesa un buen momento y ve en este partido la oportunidad de recortar distancia y demostrar que puede desafiar al campeón. Más que tres puntos, está en juego el control emocional de la temporada. Para el Bayern, ganar significaría reafirmar su dominio y mantener su autoridad en Alemania. Para el Dortmund, un triunfo en el Allianz Arena sería un golpe psicológico monumental, una declaración de que sigue siendo el principal opositor del gigante bávaro. El Klassiker más reciente, del 12 de abril de 2025 concluyó en un empate 2-2, tras un partido cargado de emoción y giros. El del sábado no será la excepción. (ee)

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