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Mientras el Parlamento se reúne por primera vez tras las elecciones generales, la CDU/CSU y el SPD siguen negociando la formación de una nueva administración. Hay muchas disputas en el proceso.Varias formaciones políticas se esfuerzan por encontrar una base común para formar gobierno en Berlín. La CDU/CSU, los dos partidos conservadores, ganaron las elecciones al Bundestag. Sin embargo, para tener mayoría necesitan a los socialdemócratas (SPD), hasta ahora en el poder. Y estos no se lo están poniendo fácil a la CDU/CSU.
Los ánimos en el SPD están bajos tras su histórica derrota electoral. En el nuevo Bundestag, el partido sólo tiene la mitad de los escaños que tenía antes. Sin embargo, insiste en negociar «de igual a igual” con los democristianos, como subraya el secretario general del SPD, Matthias Miersch.
Hay una sensación de desafío, pero además tienen la confianza del que se sabe indispensable, quizás porque los conservadores descartaron de antemano la posibilidad de una coalición con el partido de ultraderecha AfD.
Grupos de trabajo con un total de unos 250 miembros
CDU, CSU y SPD han formado 16 grupos de trabajo para acordar el contenido básico y los objetivos de la futura coalición. Las negociaciones se celebraron a puerta cerrada durante diez días, pero, con más de 250 políticos en los grupos de trabajo, de vez en cuando se filtraba algo. Sobre todo cuando las cosas no iban bien.
Para Lars Klingbeil, líder del partido y del grupo parlamentario socialdemócrata, es completamente normal «que las cosas rechinen un poco». «También sería sorprendente que, unas semanas después de una dura campaña electoral, hubiera un acuerdo inmediato», apuntó. Una opinión similar expresó el secretario general de la CDU, Carsten Linnemann, que habló de señales «alentadoras» de los grupos de trabajo.
Finanzas, política social y migración
Los desacuerdos proceden principalmente de los grupos de trabajo sobre finanzas, política social y migración. Se podría pensar que el dinero ha dejado de ser un problema después de que el Bundestag y el Bundesrat aprobaran el gigantesco paquete financiero para gastos de defensa e inversiones. Sin embargo, sigue habiendo problemas con los impuestos.
La cuestión de qué cambios quiere introducir el nuevo Gobierno en la política de asilo no es menos debatida. El SPD no se ha mostrado dispuesto a adoptar una política migratoria más dura. La CDU/CSU puso el listón muy alto durante la campaña electoral y prometió un «verdadero cambio en política migratoria”. Las entradas ilegales debían reducirse a cero y los solicitantes de asilo debían ser rechazados en la frontera en el futuro.
¿Está en peligro la buena vecindad en la UE?
En los acuerdos iniciales previos a las negociaciones de coalición, la CDU/CSU y el SPD afirmaron que las devoluciones en las fronteras terrestres debían realizarse «en coordinación con nuestros vecinos europeos”. Ahora, en el grupo de trabajo sobre migración se discute qué significa esto exactamente.
Para los democristianos, «coordinación» significa simplemente decir al vecino lo que se está haciendo. En ningún caso significa depender de la aprobación de otros países de la UE. El SPD, sin embargo, entiende que la «coordinación» significa que se requiere un consenso con el respectivo país vecino para los rechazos de migrantes.
El SPD también bloquea la exigencia de la CDU/CSU de reducir las prestaciones sociales para los solicitantes de asilo obligados a abandonar el país.
Migración, un tema difícil
La CDU/CSU no está dispuesta a ceder en el tema de la migración. Les preocupa demasiado tener un problema de credibilidad. Está claro «que señalamos lineamientos en el ámbito de la migración que seguimos manteniendo «, dijo Linnemann.
La hoja de ruta para las negociaciones de la coalición prevé que un grupo líder se ocupe ahora de los resultados de los grupos de trabajo. «Estoy seguro de que al final se encontrarán compromisos para los temas difíciles de nuestro país que afectan a la gente», dijo confiado el líder del SPD, Klingbeil.
¿Gobierno en abril?
Alcanzar un compromiso será probablemente la parte más difícil de las negociaciones. El probable próximo canciller, Friedrich Merz, líder de la CDU, había ofrecido la posibilidad de formar gobierno en Semana Santa (20 de abril).
Sin embargo, tanto la CDU como el SPD ya no están dispuestos a comprometerse con una fecha concreta. «No nos dejaremos presionar», subraya Linnemann. En las negociaciones de coalición, «la claridad y el rigor priman sobre la rapidez». Klingbeil está de acuerdo en que todo debe negociarse a fondo.
(mn/ms)