Al menos dos presos murieron y cinco resultaron heridos en un nuevo amotinamiento en la cárcel de Santo Domingo de los Tsáchilas, en el centro de Ecuador, informó el ministro del Interior, Patricio Carrillo. “Cinco personas están siendo atendidas en el dispensario de salud y dos personas han sido reportadas como fallecidas” por el motín en la cárcel de Santo Domingo (a unos 80 Km de Quito), declaró Carrillo a la prensa.
Heridos con el rostro golpeado eran trasladados en camionetas y ambulancias para recibir atención médica, y familiares de los presos se agolpaban en las inmediaciones del centro penitenciario, constató la agencia francesa de noticias AFP.
Durante este nuevo motín en Santo Domingo de los Tsáchilas, que comenzó entre las 2:30 y 3:00 hora local (7:30 y 8:00 GMT) de esta madrugada (9.05.2022), “se evitó aproximadamente la fuga de 40 personas”, quienes fueron recapturadas “inmediatamente” en los cercos externos de la prisión por efectivos de las Fuerzas Armadas y Policía, aseguró Carrillo.
Según el ministro, las víctimas son producto de un nuevo enfrentamiento entre las mismas bandas rivales que el mes pasado protagonizaron una masacre en la cárcel de Cuenca (que dejó veinte reclusos fallecidos y al menos otros veinte heridos).
Los motines de prisioneros y las peleas entre bandas hostiles son frecuentes en Ecuador. Más de 200 personas perdieron así la vida el año pasado y hasta 350 reclusos han muerto brutalmente desde febrero de 2021 hasta la fecha en prisiones ecuatorianas, en medio de una violencia sin freno que el Gobierno atribuye al enfrentamiento de bandas criminales vinculadas al narcotráfico.
Como resultado, la policía federal y las fuerzas armadas tomaron el control de las cárceles del país sudamericano.
Como en casi todas partes de América Latina, las cárceles de Ecuador están superpobladas. Muchas prisiones están controladas por sindicatos del crimen. Numerosos jefes de pandillas encarcelados dirigen sus organizaciones criminales desde la prisión.
Pese a múltiples medidas (que incluyen la asignación de presupuesto, el traslado de los reos más peligrosos a un solo centro y la creación de una comisión de pacificación), el Gobierno del presidente Guillermo Lasso no ha podido frenar estas masacres carcelarias, de las peores de Latinoamérica.
rml (efe, dpa, actualizado a las 19:30)
