Seis meses después de perder el respaldo financiero de Arabia Saudita, LIV Golf se declara en quiebra. El circuito que desafió al PGA Tour enfrenta ahora un futuro incierto.El circuito de golf profesional creado en 2021 con inversión de Arabia Saudita, LIV Golf, ha caído en el búnker. La inversión milmillonaria solicitó el martes (8.09.2026) protección de la ley de quiebras en Estados Unidos. La protección que provee la ley de quiebras o bancarrota es una forma de mantener viva una empresa mientras reestructura sus deudas. Desde que el Fondo de Inversión Pública (PIF) de Arabia Saudita retiró su apoyo a LIV en abril, el circuito ahora cuenta con el respaldo de BC Partners, una firma británica de inversión. “Este proceso nos brinda la estructura y el tiempo necesarios para llevar adelante una transacción histórica y comenzar el próximo capítulo de LIV Golf”, afirmó su director ejecutivo, Scott O’Neil. Según los documentos presentados ante el tribunal, LIV Golf tiene pasivos estimados entre 500 y 1.000 millones de dólares (aproximadamente entre 430 y 860 millones de euros) frente a, como mínimo, 1.000 acreedores. Entre ellos figura una deuda estimada de 45 millones de dólares con jugadores de primer nivel como Bryson DeChambeau (5,7 millones), Jon Rahm (7,5 millones) y Dustin Johnson (5,7 millones). O’Neil añadió que LIV pretende avanzar hacia un “modelo de propiedad centrado en los jugadores”, aunque los detalles siguen siendo escasos y actualmente no existe un calendario definido para 2027. La mayoría de los empleados de LIV fueron despedidos a principios de este año. ¿Qué ha provocado la quiebra de LIV Golf? La razón principal ha sido la repentina retirada del PIF, que había invertido alrededor de 5.000 millones de dólares en LIV Golf. PIF señaló que LIV Golf “ya no es coherente con la fase actual de la estrategia de inversión del fondo”. Muchos interpretaron esta decisión como una prueba de que el proyecto no había logrado destronar al consolidado PGA Tour, ni generar ingresos o impacto suficientes. Si bien la maniobra legal anunciada el martes puede darle algo de tiempo a LIV, la retirada de la financiación saudita afecta directamente al núcleo de su modelo de negocio y deja a O’Neil con pocas alternativas. Para sobrevivir, parece imprescindible conservar al menos a algunas de sus figuras más importantes mientras reduce drásticamente sus costos. ¿Es esto una prueba más de que Arabia Saudita se está alejando del deporte? Todo indica que la fuerte inversión saudita en el golf es cosa del pasado. También han retirado sus inversiones en torneos, clubes u organizaciones en deportes como el snooker, el tenis femenino, el rugby y el fútbol. Además, Arabia Saudita se apartó de su compromiso de albergar los Juegos Asiáticos de Invierno en 2029. El deporte era una pieza fundamental de la Visión 2030, uno de los proyectos emblemáticos del príncipe heredero Mohammed bin Salman, cuyo objetivo era diversificar la economía saudita y limpiar la imagen internacional del país mediante el deporte y otros emprendimientos culturales. (os/cp) No dejes que el algoritmo oculte las noticias. Si confías en este sitio para obtener información confiable, por favor dedica un momento a seleccionarnos como tu fuente preferida en Google: haz clic aquí y marca el casillero o pulsa el botón de DW.com para ver siempre nuestras noticias verificadas en tus preferencias.