Last Updated on enero 19, 2026 by Deutsche Welle
Turquía ya no es solo un país de tránsito para los miembros del Estado Islámico. Expertos afirman que el grupo se ha profesionalizado y podría representar un peligro a nivel local e internacional.Una noticia de última hora la mañana del 29 de diciembre de 2025 causó horror en Turquía: un enfrentamiento que duró ocho horas tuvo lugar en la ciudad de Yalova, luego de que se produjera un allanamiento en una casa donde se escondían miembros de Estado Islámico de la Provincia de Jorasán (ISKP), una rama del Estado Islámico (EI). Tres policías murieron, mientras que otros ocho agentes y un guardia de seguridad resultaron heridos, algunos de gravedad. Según el Ministerio del Interior, los agentes habrían estado siguiendo pistas concretas que indicaban que el grupo radical planeaba perpetrar atentados durante las celebraciones de Año Nuevo en todo el país. El hecho de que los presuntos terroristas abatidos no fueran extranjeros, sino turcos, sorprendió a la ciudadanía. Durante mucho tiempo, la narrativa predominante en Turquía era que este tipo de grupos usaban el país como punto de tránsito para operaciones en Asia Central o Medio Oriente. Pero en Yalova resultó que el jefe de la célula y todos sus miembros eran turcos, y además disponían de un enorme arsenal de armas. La prensa informó más tarde que dos de los abatidos habían estado presos antes tras ser declarados culpables de pertenecer a una organización terrorista e intento de asesinato. Habían sido puestos en libertad condicional solo siete meses antes, pese a que las autoridades estaban al tanto de su radicalización. Según los expedientes, los hombres consideraban a los miembros de sus propias familias “pecadores y enemigos” por no querer seguir su ideología extremista. Las autoridades afirman que uno de ellos intentó llevar a su madre a la fuerza a territorios controlados por el Estado Islámico en Afganistán y Pakistán para guiarla por el “camino correcto”. Lo ocurrido ha desatado una serie de debates en el país respecto a una posible subestimación de la amenaza que representan los islamistas radicales. Miles de turcos en las filas del Estado Islámico La presencia del Estado Islámico en territorio turco no es nueva. Desde 2012, entre 5.000 y 8.000 turcos se han unido a las filas del grupo, tanto en Siria como en Irak. Muchos volvieron a Turquía y perpetraron atentados entre 2015 y 2017, en los que murieron casi 300 personas. El experto turco en seguridad Burak Yildirim confirmó a DW que Turquía ya no era solo un país de paso para el grupo, sino que se había convertido ya en centro de reclutamiento y financiamiento. Agregó que el ISPK busca específicamente simpatizantes en los suburbios más pobres de las principales ciudades del país. “Los reclutadores se concentran en ellos, en particular en quienes consideran que la línea oficial de las autoridades religiosas es demasiado liberal”, afirma. Cada vez más profesionales Muchos miembros del Estado Islámico huyeron a Turquía tras la derrota del grupo en Siria en 2019 y el regreso de los talibanes al poder en Afganistán en 2021. Según los servicios de inteligencia turcos, el ISPK se volvió cada vez más profesional con el apoyo de países de Asia Central. En su revista mensual en inglés, Voice of Khorasan, el ISPK describe a Turquía como el país donde se llevan a cabo la mayor cantidad de actividades logísticas y ataques. Durante un tiempo parecía como si el gobierno turco estuviera dispuesto a tolerar a tales grupos, siempre que sus objetivos fueran kurdo-sirios o la dictadura de Bashar al Asad en Siria. Huseyin Cicek, politólogo de la Universidad de Viena, asegura que el grupo fue tolerado por razones geopolíticas, pero ahora, con un líder diferente en el poder de Siria al que Turquía apoya, la situación cambió. El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, ha señalado que las fuerzas de seguridad locales llevaron a cabo cerca de 1.400 redadas contra estructuras del Estado Islámico solo en 2024. Estas operaciones continuaron en 2025. A finales de este último año, más de 500 presuntos miembros del grupo radical habían sido arrestados. El servicio secreto turco también capturó a importantes figuras del ISPK en la región fronteriza entre Afganistán y Pakistán, y los trasladó a Turquía. “El ISPK ha aprendido de sus errores y derrotas territoriales en Medio Oriente”, dice Uldirim, explicando que en los últimos años el grupo había establecido contactos estratégicos con milicias armadas en África para acceder a nuevas fuentes de armas y estrategias de combate. Esto hace del grupo “aún más peligroso”, cuyo objetivo estratégico a largo plazo sigue siendo aprovechar cualquier vacío de poder con vistas a establecer un califato, apunta. Según la Oficina Federal Alemana para la Migración y los Refugiados, en 2024 había un total de 23 grupos asociados al Estado Islámico en todo el mundo, pero el ISPK está considerado entre los más peligrosos. Desde 2024, esta rama ha realizado ataques en Irán, Rusia y Australia. Cicek y otros expertos advierten que podrían producirse nuevos atentados en cualquier momento. “Turquía y Europa llevan años conviviendo con esta amenaza latente”, declara. (dzc/rr)
