Last Updated on enero 17, 2026 by Deutsche Welle
A medio camino, ya puede hacerse un primer balance del actual torneo de Bundesliga. Al Bayern Múnich le sale bien todo, incluso lo que no está en el manual del éxito futbolístico.Para el Bayern Múnich, la primera ronda del torneo recuerda a esos partidos de billar en los que, de un solo tiro, todas las bolas van a dar directo hasta las troneras (buchacas). El indicio más obvio es la tabla de posiciones. El Bayern llega invicto a la mitad del campeonato de Bundesliga, con 15 partidos ganados, 11 de ellos por ventaja de tres goles o más. La diferencia de goles es de 53, lo cual eleva el carácter aplastante de este avance. En los puntos, el Bayern igualó la marca histórica del club para una primera ronda, lograda por Pep Guardiola en el torneo 2013/14. Pero esa historia es conocida. Hay otras caras del torneo que hablan de un torneo que desafía a toda lógica. El póquer de entrenadores El Bayern Múnich se ha alzado a tales alturas, viniendo de uno de sus momentos más bajos. Hace año y medio, nadie parecía querer el puesto principal en el banquillo bávaro. La crisis fue tal, que ni siquiera Thomas Tuchel cedió al último llamado de emergencia para permanecer a cargo del club. El candidato ideal para suceder a Tuchel en ese entonces era Xabi Alonso, que había logrado con el Bayer Leverkusen un campeonato histórico. Pero el entrenador decidió partir hacia Madrid. Hoy las cosas se ven muy distintas. Por una parte, el candidato emergente, Vincent Kompany, ha logrado cimentar su posición en un entorno también impaciente. Y no solo eso. Tras conquistar un primer torneo, ya tiene muy adelantado el título de la actual Bundesliga y aparece como artífice de la actual perfección bávara. Mientras tanto, y aunque sus números se asemejan mucho a los de Hansi Flick en el FC Barcelona, Alonso fue cesado ominosamente del Real Madrid. El póquer de jugadores En cuanto a la plantilla, el Bayern Múnich apostó fuerte durante años para lograr el fichaje de Florian Wirtz. Pero, tras largos acercamientos y negociaciones, el jugador decidió irse al Liverpool FC, convencido, dijo, por el proyecto de Arne Slot. Todo prefiguraba éxito, pero en el fútbol, adelantarse a los hechos es asunto arriesgado. En la cancha, la adaptación de Wirtz al fútbol de la Premier League ha resultado complicada, y apenas a medio torneo se notan los primeros acentos del internacional alemán en el difícil fútbol inglés. Muchos hinchas en Múnich ven con alivio las dificultades de Wirtz en la isla. La holgada ventaja en la Bundesliga ha abierto la puerta para otra estrategia deportiva que también le ha salido bien al conjunto muniqués. En vez de obsesionarse por jugadores caros, el Bayern Múnich se ha permitido el lujo de mirar hacia su cantera. Se habla maravillas del jovencísimo Lennart Karl (17 años), pero Kompany le ha abierto la puerta a otros adolescentes que ya tienen minutos de Bundesliga: el defensa Cassiano Kiala (17), el peruano-alemán Felipe Chávez (18), el portugués-alemán Davis Santos Daiber (19) y el alemán-nigeriano Wisdom Mike (17). El delantero sueco-ghanés Jonah Kusi-Asare, de 18 años, acumula experiencia cedido al FC Fulham de la Premier League. Los goles imposibles Por si todo lo anterior fuera poco, jugadores del Bayern Múnich han logrado goles insólitos, cuya ejecución raya en lo imposible. El colombiano Luis Díaz se alzó con el Gol del Año, logrado en el minuto 38 del partido de noviembre pasado contra el Unión Berlín, en un disparo casi sin ángulo. Pero no fue el único. En el partido de la primera ronda contra el Hamburgo, Díaz anotó de media distancia en un disparo con apenas 0.021 de probabilidad de acabar en la red (xGoal). Harry Kane, Michael Olise y Lennart Karl han anotado otros goles de gran dificultad, pero el ejemplo más reciente lo dio Serge Gnabry en el partido contra el Colonia, “picando” el balón contra el pasto y anotando en un sobrenatural rebote de la pelota. Así que, en este torneo, incluso la diosa fortuna se ha puesto el uniforme del Bayern Múnich. A ello se suma la falta de la consistencia por parte de presuntos rivales como el Borussia Dortmund, el RB Leipzig, el Bayer Leverkusen o el Eintracht Frankfurt (todos goleados por el Bayern, con excepción de las abejas). Con la marca de Guardiola, la diferencia hacia el segundo lugar era de 7 puntos, mientras que el Bayern de Kompany supera hoy por 11 unidades a su más cercano perseguidor. Todo lo anterior habla, ya a medio torneo, de títulos para el Bayern. El de Bundesliga va más que avanzado, y en la Copa Alemana mucho tendría que suceder para que el Bayern fuera eliminado. La Champions League es otra historia. Ahí se demostró que el Bayern de Kompany no es invencible y quizá en ese torneo europeo -la medida de todas las cosas para el Bayern Múnich-, será donde la fortuna decida cambiar de uniforme.
